La masía de la Torre está situada muy cerca de la localidad de Nogueruelas, al sur de la provincia de Teruel. Volvió a ser habitada en 2003, después de 40 años de abandono. Las ideas básicas sobre las que se construyó el proyecto son: vivir en colectivo en el entorno rural, y crear un espacio donde poder realizar actividades, formaciones o encuentros que nos motivan.
Así, la masía de la Torre es por un lado nuestro hogar, un espacio de convivencia del que actualmente formamos parte seis adult@s y dos niñ@s, y por el que han pasado muchas personas en este tiempo, unas que han vivido aquí una temporada, otras durante varios años. Un hogar que es la suma de las aportaciones de toda esta gente y que hemos querido construir en el campo. El hecho vivir en un entorno rural, en contacto cercano con la naturaleza, nos ofrece muchas posibilidades, nos permite generar algunos de los recursos de la casa: parte de la comida (pan, huevos y verduras), la leña para la calefacción, la energía eléctrica mediante energías renovables… y además nos brinda mucho espacio para desarrollar nuestras iniciativas personales.
Por otro lado es un espacio de encuentro, de intercambio de conocimientos, habilidades y experiencias, donde tienen espacio temas muy diversos como género, crianza, comunicación y gestión de conflictos, teatro-foro, danza, yoga… También organizamos actividades lúdicas como la maratón de cine o el festival de arte pequeño. Desde hace dos años tenemos una nueva cita en verano: el festival periférico, un festival de tres días con música, teatro y talleres.
Estos eventos no sólo son organizados por las personas que vivimos aquí, tenemos la suerte de contar con una red de gente que participa apoyando nuestras actividades y aporta sus iniciativas. Los espacios los ofrecemos también a otros grupos para organizar reuniones, formaciones o talleres. Nos gusta que pase gente por casa con propuestas interesantes y transformadoras, y estamos abiert@s a vuestras ideas.